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e prometieron muchas cosas.
Hablaron de ti y de tu tierra.
Gritaron tu nombre a los vientos
y hasta besaron tus senos.
Brindaron por ti
y bailaron con tu música.
Bebieron tu vino
y se embriagaron con tu amor.
Dijeron que te amaban,
que tu cama era cálida,
tu cabellera era hermosa
y bronceado tu cuerpo.
Hablaron de ti en grandes foros.
Gritaron tu nombre
y recordaron tu perfume.
Ahora que han pasado el tiempo
no saben de tus necesidades.
Venden tu pan a los extranjeros
e ignoran tu sed y hambre.
Son mercaderes de miércoles,
me has dicho.
Ellos toman vino y comen pizza,
mientras tú, pobre mortal,
buscas en la arena
pan para comer
y agua para beber.
Callao / Febrero 21-22, 2003.