
Fue un domingo
cuando te perdí.
Fue un domingo
cuando lloré.
Fueron muchos días
de ausencia y soledad.
No sé por qué te perdí,
pero sí sé por qué lloré.
Han pasado muchos domingos,
y todavía te sigo amando.
Tampoco sé por qué te amo
en tu ausencia y mi soledad.
Callao, Noviembre de 1998.
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