
Era primavera, sí primavera,
pero octubre, no setiembre.
Estabas frente al mar.
Caía una tenue garúa en el puerto.
¿Te acuerdas?
Era octubre, frente al mar.
Vestías de rojo.
No, no, no, ¡Azul!
¿Blanco?
La verdad, no sé.
Sólo recuerdo
que era primavera,
en octubre
y frente al mar.
Callao, Noviembre de 1998.
1 comentario:
Esta hermosa esta poesia;muy tierna, muy real, tiene un click al espiritu; felicitaciones,
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